domingo, 20 de noviembre de 2016

LA AROMATERAPIA, trazos de historia, usos y belleza

La aromaterapia es el uso de los aceites esenciales con fines terapéuticos. Aunque no lo parezca por su gran impacto en nuestros días, se trata de una práctica bastante antigua. Desde que el ser humano descubrió el poder de los perfumes, estos fueron incluidos en sus hogares, en los centros de culto y empezaron a usarse para su propio cuerpo. Lo que en un principio eran plantas quemadas que perfumaban o curaban enfermedades, se convirtieron después en aceites esenciales. Estos aceites, a diferencia de los comunes aceites vírgenes usados para la alimentación, son esencias volátiles extraídas de plantas aromáticas mediante la destilación al vapor de agua en un alambique.


Allá por el año 1928, el bioquímico francés René-Maurice Gattefossé, utilizó por primera vez el término ‘Aromaterapia’. Este científico descubrió que al destilar plantas (partes diferentes de ellas: las flores, los tallos, las hojas, las semillas, raíces, arbustos, los frutos, cortezas o de la madera de los árboles o arbustos), se obtenía una especie de aceite que  curaba ciertas dolencias basadas en los componentes químicos de cada una de ellas.

Aunque Gattefossé, oficializó el término aromaterapia, ya los soldados australianos participantes en la primera guerra mundial, la practicaban al  llevar un frasquito con aceite esencial del árbol de té. Árbol típico de Australia que resulta tener la propiedad de desinfectar (debido a su largo espectro antimicrobiano) en caso de heridas o infecciones.
Olvidada durante cierto tiempo, la aromaterapia volvió con fuerza como parte de la medicina complementaria o natural, sobre todo en la década de los años 80, debido al auge tanto de las medicinas naturales con el concepto de evitar las sustancias toxicas lo más posible.
No hay que olvidar que la aromaterapia o aromatología es el estudio de los aceites esenciales que utiliza un método riguroso basado en datos científicos sólidos confirmados por la investigación en el laboratorio. Cabe decir, que un aceite esencial es un compuesto químico un metabolismo secundario de la planta, que segrega su característico olor con varios fines.

Tipos de aplicación
Existen muchísimas formas de usar los aceites esenciales,  no curan únicamente los olores, sino también la carga energética y la gran cantidad de componentes químicos que forman su estructura molecular. Sus componentes básicos son entre otros: terpenos (monoterpenos, ,sesquiterpenos,  diterpenos),  alcoholes(monoterpenoles , sesquiterpenoles y diterpenoles), fenoles, aldehídos, cetonas, ácidos, esteres y lactonas.  Estos químicos hacen que cada aceite esencial tenga una propiedade particular y conociéndolos podemos aplicarlos para curar o mejorar nuestro malestar.  
La aromaterapia tiene varias escuelas: escuela francesa, y escuela inglesa. La escuela francesa usa principalmente los aceites esenciales por vía oral pero la prescripción está reservada exclusivamente a médicos y farmacéuticos. La escuela inglesa usa exclusivamente los aceites esenciales en difusión atmosférica y por vía tópica.
Hay cuatro métodos por los que los componentes dentro de los aceites esenciales pueden ser absorbidos por el cuerpo.
1. tópica: el uso externo de la piel mediante el tacto, comprimir, o en el baño.
2. interna: el uso de la piel interna mediante colutorios, lavados vaginales, supositorios vaginales, o supositorios
3. Oral: a través de cápsulas de gelatina o diluido en miel, alcohol, o un buen dispersante.
4. inhalado: directa o indirectamente, con o sin vapor
El modo más usado es por vía de la difusión es típico un vaporizador en una habitación. La vía olfativa tiene un efecto directo en nuestra psique. Las moléculas aromáticas de los aceites esenciales van directamente en el cerebro a través de los millones de células nerviosas en nuestra mucosa nasal. Esto produce un estado de bienestar, tranquilidad, comodidad y estimula su también el sistema inmunológico.
También podemos utilizarlos tópicamente en un masaje o un baño aromático, como agua de flores, perfume, vaporización. 

En un principio aunque nos pueda parecer extraño,  la cocina es un lugar ideal para los aceites esenciales. Casi todos los aceites pueden ser usados en nuestras recetas de cocina.  Se usan en platos tanto salados como dulces, fríos o calientes otorgándoles un sabor con una finura exquisita. No es necesario emplear  grandes cantidades, una o dos gotas son suficientes. Igualmente se añaden al té dándole un sabor bastante especial para paladares exploradores de gustos nuevos. 

Así mismo los aceites esenciales tienen un lugar en la casa.  Con ellos podemos luchar de forma efectiva y acabar con los ácaros, ahuyentar insectos como los mosquitos tan molestos y difíciles de hacerles salir. También se utilizan, ya que algunos tienen propiedades anti bactericidas, como desinfectantes en el baño, la cocina, el contenedor de la basura, y el suelo. De manera similar la ropa tendrá un olor muy agradable si añadimos unas gotas diluidas en vinagre en nuestra colada ropa. Y volviendo a las tradiciones de nuestras madres o abuelas unas gotas de estos aceites en los armarios mantendrán las polillas bien alejadas y la ropa bien perfumada. Por ultimo hasta podemos substituir los ambientadores sintéticos por hidrosoles (añadiendo en un frasco agua, aceite esencial y un poco de glicerina vegetal) y pulverizar las mezcla por las habitaciones. Nuestra casa será un jardín de las delicias.
                Como último aspecto de la variada aplicación de los aceites esenciales es su uso para embellecernos. Aunque ya no la utilicemos de la misma forma que nuestros antepasados, el perfume sigue siendo teniendo un peso fuerte dentro del mundo aromático. Igualmente  cada aceite tiene una propiedad que se puede aplicar a la piel y mejorarla en caso de padecer inestesismos como arrugas, flaccidez, acné, manchas, envejecimiento, celulitis, todos estos problemas de belleza se pueden mejorar o incluso solucionar con la aromaterapia. De ahí el interés de nuestro centro Samoyda por difundir la importancia del uso de los aceites esenciales en las cabinas estéticas. Debe tenerse en cuenta que el aceite no se puede diluir en agua, se necesita de un vehículo graso para transportarla y que atraviese nuestra piel para actuar donde debe.  Este vehículo puede ser: un aceite vegetal, agua destilada o mineral (acompañada de un emulsionante), alcohol, manteca de karité, una crema, un jabón, una mascarilla etc.
En nuestro centro de belleza Samoyda ofrecemos tratamientos exclusivos usando aceites esenciales y vegetales para solucionar esos aspectos estéticos que preocupan a la clientela ya que tanto los aceites vegetales como esenciales son parte de nuestros componentes naturales de protección de la piel y sin ellos nos deshidratamos, desnutrimos y nuestra piel pierde el equilibrio natural necesario que es la base de la belleza.

Para poder disfrutar de la aromaterapia hay que tener un mínimo de conocimientos ya que, si no conocemos las propiedades de cada aceite podemos provocar accidentes o intoxicaciones. Hay que ser precavido, una ingestión accidental, o si entra en nuestros ojos, nos produce alergias, enrojecimientos o picores; debemos actuar con calma y aplicar un aceite vegetal para neutralizarlo nunca agua, recordemos que no son solubles en ella, y después acudir a un médico o centro hospitalario.